El testimonio de una sobreviviente

Por: Ángela González.

Cuatro años han pasado y muchos más tendrán que venir antes que Itzel olvide ese día.

Aquel 19 de septiembre del 2017 Itzel Peralta Olivares de 19 años, estaba a punto de salir a la escuela pero su mamá le ofreció bocado y por eso seguía en su casa ubicada en la colonia Emiliano Zapata de Jojutla. Comenzaba a comer cuando el sismo M 7.1 se presentó.

“Escuche mucho ruido, me puse muy nerviosa y cerré los ojos, tenía miedo que algo nos cayera encima, mi mamá estaba rezando”.

Una columna entre la cocina y las otras habitaciones de su casa fue su refugio durante los 90 segundos que duró el temblor.

La tierra dejó moverse y lo que quedó afuera se convertiría en su peor pesadilla.

HABÍA MUCHO RUIDO Y GRITOS

Los primeros minutos después del sismo están llenos de mucho ruido y gritos en el recuerdo de Itzel.

Tras percatarse que en su casa se había caído parte de un techo y casi todos sus muebles abrió la puerta hacía la calle, entonces comprendió la magnitud de lo ocurrido.

“Mucha gente estaba corriendo desesperada, asustada, llorando, había muchas ambulancias, muchas patrullas ayudando a gente”.

LA PÉRDIDA DE UN SER QUERIDO

En su casa no hubo ninguna persona lesionada pero uno de sus tíos, quien trabaja en una plaza comercial en el centro de Jojutla, estaba desaparecido.

Itzel y una prima comenzaron la búsqueda, su primera idea fue ir la Hospital Ernesto Meana San Román a buscarlo entre los lesionados.

“Íbamos casi corriendo cuando vimos a mi mamá y a mis tíos con una cara que decía no hay nada que hacer, falleció

Su tío, el señor Rodolfo Olivares, falleció en Plaza Bonita, a las fuerzas de una oficina de telégrafos donde le cayó un techo encima.

JOJUTLA, LA ZONA CERO

“Los edificios grandes que era la terminal, las plazas comerciales se habían caído completamente se cayó la parte de arriba de los edificios y se rompieron todos los vidrios”.

Caminar por Jojutla era ver casas derrumbadas a cada costado y otras a punto de colapsar, según nos relata Itzel. Lo que sus ojos vieron aquel día quedaron plasmadas en este par de fotografías que ella tomó.

Les costó más de un día volver a su hogar por el miedo a una réplica.

UNA LECCIÓN DE VIDA

En un segundo todo tu vida puede cambiar. Eso es lo que dejo el 19 de septiembre del 2017 a una joven Itzel de 19 años en aquel entonces.

“Tenemos que disfrutar todo lo que vivamos a cada minuto, cada segundo, porque no sabemos en qué momento nos vamos a ir”.

Ese día comprendió que tal vez no será posible despedirnos de nuestros seres queridos, en ese último momento, antes de morir.

En el corazón de Itzel aún hay mucho agradecimiento también, por las miles de personas que llenaron a Jojutla de ayuda y fueron un brazo solidario para levantarse. Ese día también comprendió el valor de la frase “en las buenas y en las malas” que demostraron con creces todos los mexicanos.

Nota de la redactora:

Itzel es una sobreviviente del sismo del 19 de septiembre del 2017. A ella, a Angie y a todos los que perdieron a un ser querido ese día les envío un abrazo muy largo. Nada pudo prepararnos para ello.