El debate acerca del servicio de transporte mediante apps perfila la intención de las autoridades capitalinas de regularlo.
Así lo advirtieron antes de ingresar a dicho debate integrantes de organizaciones de taxistas convencionales, y según ellos quedó de manifiesto con un video transmitido durante el encuentro convocado por el Laboratorio para la Ciudad de México.
En el video, proyectado al término de la primera ronda de intervenciones de los participantes del debate, funcionarios del GDF plantean la necesidad de modernizar el servicio de taxis y fijar un piso parejo para los trabajadores de ese gremio.
“El Gobierno, para regular esto, se basa en dos aspectos fundamentales: uno, que nadie puede parar la modernidad en la ciudades, es decir, nadie puede estar en contra de todo aquello que busque digitalizar y ver de manera diferente la forma de trasladarse”, plantea en el video el titular de la Secretaría de Movilidad, Rufino León Tovar.
“Y un segundo aspecto, es que el Gobierno debe privilegiar el interés de las mayorías, de los usuarios por encima de intereses sectoriales, gremiales”.
También participan en la grabación la titular del Laboratorio para la Ciudad de México, Gabriela Gómez Mont, y el Secretario de Desarrollo Económico, Salomón Chertorivski, quienes igualmente exponen la pertinencia de que las plataformas tecnológicas sean utilizadas en servicios como el de transporte individual de pasajeros, en favor de los usuarios y la economía de la Ciudad.
“El debate es una farsa, pues la regulación de este servicio ya está decidida y sólo quieren que nosotros lo legitimemos, pero vamos a continuar con la lucha en las instancias jurisdiccionales y en la calle”, advirtió Francisco Cornejo, vocero de la agrupación Taxistas Organizados de la Ciudad de México, antes de ingresar al debate.
En el debate participaron representantes de agrupaciones de taxis tradicionales, como Felipe Méndez y Rubén Alcántara, así como Ana Paula Blanco y Ricardo Veder, de Uber y Cabify, quienes han expuesto sus posturas a favor y en contra del servicio de taxis a través de apps.
El argumento de los taxistas convencionales se centró en la ilegalidad en que incurren las empresas Uber y Cabify al ofrecer el servicio de transporte individual de pasajeros sin la concesión, cromática y pagos de derechos correspondientes.
En tanto, los representantes de Uber y Cabify han defendido a esas empresas, al destacar que son importantes fuentes de empleo y ofrecen un servicio seguro.