Entre testimonios, reflexiones y preguntas que incomodan pero transforman, se llevó a cabo el “1° Foro de Autismo: Hablemos desde la empatía”, un espacio donde la conversación dejó de ser técnica para volverse profundamente humana. Aquí, las voces protagonistas no solo fueron especialistas, sino también personas autistas y sus familias, quienes compartieron experiencias que invitan a replantear la forma en que la sociedad percibe y acompaña el autismo.

A lo largo del encuentro, uno de los ejes más claros fue la necesidad de dejar atrás la idea de “corregir” y comenzar a comprender desde la diversidad. Especialistas coincidieron en que la inclusión no debe quedarse en el discurso, sino reflejarse en acciones concretas dentro de escuelas, instituciones y espacios públicos, donde aún existen barreras invisibles que impactan la vida diaria de muchas personas.


Fotografía: 24 Morelos
Pero fueron las historias de madres y padres las que tocaron fibras más profundas. Entre aprendizajes, retos y momentos de vulnerabilidad, coincidieron en algo esencial: la empatía sigue siendo una deuda pendiente. Hablaron de miradas, comentarios y experiencias que marcan, pero también de pequeños gestos que hacen una gran diferencia en su día a día. Este foro, dijeron, representa un respiro y una oportunidad para no sentirse solos.
Más allá de las ponencias, el mensaje fue claro: escuchar es el primer paso para construir una sociedad más consciente. Este encuentro no solo dejó información, sino preguntas abiertas que invitan a la reflexión colectiva. Porque entender el autismo no es tarea de unos cuantos, sino un compromiso compartido que comienza con algo poderoso como aprender a ver desde la empatía.