En estas fiestas decembrinas, es común que niños y adultos festejen quemando fuegos artificiales, sin embargo, se pueden provocar accidentes y quemaduras.
Mismas que incrementan las atenciones médicas hasta en un 40 % durante esta época.
Los menores de entre 3 y 14 años de edad, son la población que llegan a urgencias para ser atendidos por quemaduras en manos, ojos y cara.
La manera más efectiva de evitar una quemadura por fuegos artificiales es la prevención, por eso se recomienda evitar el contacto con objetos que contengan pólvora, ya sean cohetes, fuegos artificiales, luces de bengala, entre otros.
Ante una quemadura es muy importante acudir al servicio de urgencias más cercano para valoración médica.
Grado de quemaduras
- Las quemaduras menores o leves, generalmente no representan riesgos.
- Sin embargo, las grandes o profundas (de segundo o tercer grado) pueden provocar lesiones o problemas emocionales y físicos.
- En quemaduras más grades o profundas, la persona puede presentar infecciones, quedar desfigurada, con cicatrices y perder movilidad en una o varias partes del cuerpo.
Recomendaciones
- No comprar productos elaborados a base de pólvora (cohetes y fuegos artificiales)
- Evitar que los niños compren y quemen cualquier tipo de fuego artificial
- En caso de asistir a un espectáculo pirotécnico, observarlo a 400 metros del lugar de lanzamiento y obedecer los señalamientos de seguridad
- Recordar que todos los objetos que contienen pólvora una vez encendidos, son incontrolables.
Recuerda, las quemaduras por fuego directo pueden dejar marcas en la piel de por vida, cuídate y cuida a tus hijos.
¡Evita la compra de pirotecnia!