Luego de la lucha contra el huachicoleo, la delincuencia organizada redireccionó sus intereses y el robo de gas LP aumentó hasta un 480 % en la perforación de ductos en lo que va de 2019, poniendo en riesgo a comunidades completas a una repentina explosión.
Debido al esfuerzo por parte del gobierno en disminuir el robo de combustibles, bandas criminales se enfocaron ahora en el gas LP, que deja ganancias millonarias, pues casi el 80 % de los hogares en México lo consume.
Según datos de Pemex, Puebla se ha convertido en el estado con mayor número de tomas clandestinas de gas LP, incrementándose hasta en un 896 % los casos.