Este viernes el gobierno de Estados Unidos (EU), a través del Departamento de Justicia, informó las nuevas disposiciones que buscan acelerar las ejecuciones en casos considerados de alta gravedad.
La medida responde a una orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump al inicio de su nuevo mandato. Con ello, se retoman políticas similares a las aplicadas durante su primera administración, tras el freno que tuvieron durante el gobierno de Joe Biden.

Entre los cambios destaca la reactivación del uso de la inyección letal con pentobarbital como método principal. Sin embargo, el DOJ también autorizó alternativas como el fusilamiento, la electrocución y el uso de gas letal.
Además, se contempla ampliar la capacidad del llamado “corredor de la muerte”. Para ello, la Oficina Federal de Prisiones evaluará la expansión de instalaciones existentes o incluso la construcción de nuevos centros destinados a ejecuciones.

El plan también incluye ajustes administrativos para reducir los tiempos entre la sentencia y su cumplimiento, como limitar las solicitudes de clemencia hasta que concluyan todos los procesos de apelación.