A pesar de la revuelta social que ha causado su reelección, Evo Morales se declaró ganador de las elecciones en Bolivia y presumió haberlo hecho con casi 10 puntos porcentuales de diferencia sobre su contrincante, Carlos Mesa, evitando así una segunda vuelta electoral.
La ley en Bolivia establece que para que un candidato gane desde la primera vuelta, debe obtener el 40 % de los votos y una ventaja de 10 puntos porcentuales, sin embargo, aún le haca falta poco más de 1 % para poder cumplir con lo establecido.
Morales está en el poder desde 2006 y se dijo listo para un periodo más al frente de Bolivia.