La ministra de Transportes, Elizabeth Borne, informó que la nueva ley de movilidad por parte del Gobierno francés, dictará que autos que utilicen combustibles fósiles estarán prohibidos para el 2040.
Nicolas Hulot, exministro de Medio Ambiente, fue quien declaró que Francia se propondría terminar con la venta de autos de gasolina y diésel para dicho año, intentando volverse un país neutro en emisiones de contaminantes y contribuir con el acelerado cambio climático.