En Kentucky, Estados Unidos un hombre presentó una demanda en contra de su jefe por haberle organizado una fiesta sopresa con motivo de su cumpleaños, aún cuando habló con su superior.
El demandante identificado como Kevin Berling detalló que el festejo fue realizado sin su consentimiento por la empresa “Gravity Diagnostics”, y el no quería debido a que padece de ataques de pánico y su estado emocional en el que se encontraba.
Dicha empresa ignoró la petición de su empleado, y el Tribubal del Condado de Kenton resolvió que el daño debe ser reparado con 450 mil dólares, equivalente a unos 9 millones de pesos mexicanos.
Posterior a la molestia de Kevin, fue despedido. Sin embargo, se detalló que este hecho ocurrió en el año 2019 y es hasta ahora que parece ser resuelto en tribunales.
CO