¿Existen países más homófobos que otros? Cada país, cada cultura y cada persona criada en un entorno diferente asume sus valores de una manera distinta a los demás. La preferencia sexual siempre ha estado sujeta a la evaluación moral de las personas. En la mayoría de ocasiones con excesivo celo y de manera irracional. Ahora, un metaestudio realizado a lo largo de 38 países de la Unión Europea relaciona la homofobia del país con varios aspectos negativos para la salud. Especialmente cuando hablamos de información y enfermedades de transmisión sexual o VIH. La conclusión parece clara: aquellos países con más tendencia a la discriminación y persecución de la homosexualidad empeoran la calidad de la salud de sus habitantes, especialmente la de las personas no heterosexuales.
Cuando la discriminación afecta a tu salud
El estudio ha analizado los datos de 174.209 personas, una enorme muestra estadística a lo largo de toda la Comunidad Europea. Para poder evaluar y clasificar el “estatus” de un país con respecto a la homofobia, los investigadores tuvieron en cuenta los cuestionarios, las políticas y leyes referentes a los grupos de preferencias sexuales minoritarios, leyes sobre matrimonio homosexual, datos médicos sobre la información al respecto del VIH y otros aspectos de salud. Tras varios años analizando datos, la conclusión del grupo de investigación es que en los países con mayores niveles de homofobia, tanto cultural como legal, la población está más expuesta a la desinformación, a sufrir enfermedades de transmisión sexual y a la expansión del VIH. En concreto, los países con una tendencia y actitud fuerte contra la homosexualidad tienden crear una atmósfera contraria a la información sobre las ETS (enfermedades de transmisión, se entiende) y especialmente el VIH.
Esto se refleja en la poca información que las parejas homosexuales dan a los medios pertinentes, médicos y familiares. La población está menos informada de los peligros que esto conlleva y, especialmente, de los medios necesarios para prevenir males mayores. En consecuencia, la salud de la población se ve potencialmente afectada de manera negativa. Las brechas para que ETSs y VIH penetren entre la población son, por tanto, mucho más comunes y peligrosas. Y normalmente, la información es sencillamente ocultada o no se disponen los medios de prevención y tratamiento adecuados. Debido a esta estigmatización, la homofobia provoca un mayor contacto de personas portadoras, independientemente de su preferencia sexual. En conclusión, la tendencia discriminatoria acaba por generar un peligro para la salud y un descenso en nuestra calidad de vida. Para todos.