Migrantes africanos que llegaron a Chiapas rechazaron la ayuda ofrecida por trabajadores del Instituto Nacional de Migración y en su lugar, decidieron vandalizar la estación migratoria al derribar las vallas metálicas instaladas por la Guardia Nacional.
Elementos de la Guardia Nacional montaron un operativo para poner a salvo a los elementos de migración, sin embargo, se registraron actos agresivos por parte de los africanos a uniformados de la Guardia Nacional.
Además de los jalones, migrantes aventaron sillas, mesas y baños móviles para mostrar su inconformidad con la ayuda recibida, resaltando que ninguno fue detenido tras estos hechos.