Abusos, enfermedades y desesperación es lo que están viviendo cientos de familias de migrantes centroamericanos en la frontera sur en Tapachula, Chiapas, donde han sido detenidos en una Estación Migratoria cuando intentaban cruzar nuestro país en busca de mejorar sus condiciones.

Según testimonios, muchos de ellos se encuentran en pésimas condiciones, ya que no hay alimento, atención médica y muchos son golpeados. El proceso de trámite para su estancia legal en México tarda mucho, por lo que las autoridades apenas se dan abasto apara atender a los cientos de migrantes.
Entre ellos hay familias completas que han sido separadas mientras arriesgan su vida por un futuro incierto, tal es el caso del padre e hija ahogados en el Río Bravo este fin de semana.
