La alcaldesa de Reynosa, Tamaulipas, Maki Ortiz, dio a conocer recientemente que envió una propuesta a los diputados federales para promover una Ley de Impuesto a la Informalidad, que consta en subir impuestos a los negocios dedicados a vender antojitos mexicanos en la calle, como tacos, elotes y otros ejemplos.
Si sus ingresos no exceden los 2 millones de pesos, estas personas serían incorporadas como personas físicas con actividad empresarial, por lo que serían aptos para cobrarles impuestos, generando “riqueza” para México, indicó la funcionaria.
Aunado a esto, pidió también que sea obligatorio para los migrantes en México el ser autosustentables después de un tiempo determinado de estancia en el país, debido a que el programa Fondo Migrante, desapareció.