En los últimos días, hemos sido testigos de la “guerra” que se ha declarado desde la presidencia de México hacia el periodista, Carlos Loret de Mola, luego de que éste exhibiera la lujosa mansión en la que vive José Ramón López Beltrán, hijo del presidente Andrés Manuel López Obrador.
Los embates, el hostigamiento e incluso linchamiento desde el poder, contra el comunicador no han cesado e incluso, se ha violentado el derecho de confidencialidad, al hacer públicos los supuestos ingresos de Loret de Mola.
Pero el tema ha seguido escalando y, pese a las advertencias y conocimiento (evidente) de dicha trasgresión, el mandatario vuelve a hacer uso de las instituciones para satisfacer sus “caprichos” al dirigir una carta a Blanca Lilia Ibarra Cadena, comisionada presidenta del Instituto Nacional de Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), donde solicita iniciar “una investigación para hacer públicas las percepciones, los bienes y el origen de la riqueza que posee el señor Carlos Loret de Mola, socios y familiares”, precisa el documento.

Dentro del mismo escrito se señala que fue a través de una “denuncia anónima” donde se conoció que el comunicador tiene ingresos por 35 millones de pesos anuales, por lo que se requiere investigarlo.
Sin embargo, en la solicitud se expresa que se trata de una petición que emana, al suponerse que no es ético realizar investigaciones utilizando fondos privados, obtenidos mediante actos de corrupción, los cuales no han sido denunciados por el presidente.

Aunado a eso, en lo que inicia como un documento solicitante de información para abonar a “la transparencia”, el mandatario sigue el escrito con una advertencia:
“Si ustedes no tienen competencia para atender este asunto, me informen si puedo, como ciudadano, ejercitando mi derecho a la libertad de información y expresión, dar a conocer facturas y comprobante sobre los ingresos del señor Carlos Loret de Mola, de conformidad con la documentación que me hicieron llegar los ciudadanos”.
Andrés Manuel López Obrador asegura que el actuar del comunicador, obedece a intensiones golpistas y difamatorias, aún y cuando han sido evidenciado los lujos del hijo del presidente, José Ramón López Beltrán, quien habita una mansión valuada en 20 millones de pesos, ubicada está en Houston, Texas.
