ir al contenido

¿SUFRES DOLOR DE ESPALDA?

Estadísticas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) indican que en México al menos 8 de cada 10 adultos sufren dolor de espalda (también llamado lumbalgia) en algún momento de su vida y que, de ellos, 30 por ciento lo padece de manera crónica (por más de 3 meses), recurrente (las molestias son intermitentes) o permanente.

Para Ramiro Pérez Blanco, encargado del Servicio de Ortopedia Mixta de la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) del Hospital de Ortopedia Dr. Victorio de la Fuente Narváez del IMSS, en la Ciudad de México, alertó que es un problema que afecta a oficinistas, por las horas en las que permanecen sentados.

“Se estima que la mitad de las personas laboralmente activas sufren dolor de espalda en algún grado y 3 de cada 10 se ven obligados a solicitar una o más incapacidades al año por tal causa, con un promedio de 12 días por caso”, indicó.

Aunque este padecimiento no es causa frecuente de consulta en adolescentes, sabemos por estadísticas mundiales que 9 de cada 10 jóvenes han manifestado, al menos, un episodio de malestar.

Milagros Santamaría, quiropráctica del IMSS indicó que la lumbalgia es el segundo motivo de consulta médica. Afecta a 80 por ciento de la población mundial y provoca muchísimas incapacidades.

“Podríamos calificarla como una epidemia. Muchos expertos se refieren así a las bajas laborales relacionadas con el dolor de espalda”, indicó.

Este padecimiento puede alcanzar costos económicos anuales en países de la Unión Europea, entre 1 o 2 por ciento del Producto Interno Bruto, según datos de la Fundación Kovacs, especializada en investigaciones sobre enfermedades de la espalda.

Sus víctimas comparten las sensaciones de dolor, que van de la incomodidad al sufrimiento desesperante.

A pesar del alto número de consultas el motivo del sufrimiento sólo es aclarado, a través de resonancias, tomografías o radiografías, en 20 por ciento de los pacientes. Estas pruebas de imagen, más que para diagnosticar la causa del dolor, sirven para descartar la existencia de lesiones en la columna vertebral.

Si es difícil diagnosticar las causas de este mal, resulta casi imposible diseñar un perfil de los pacientes que lo sufren. Tampoco es viable trazar una estrecha relación entre el dolor de espalda y la actividad laboral de los que la padecen; no es sencillo establecer grupos de riesgo profesionales.

POR REFORMA

Más reciente