Han pasado 12 años desde la noche del 26 de septiembre de 2014, cuando 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural "Raúl Isidro Burgos" de Ayotzinapa, Guerrero, fueron atacados por policías municipales en Iguala y entregados al grupo criminal Guerreros Unidos.
A más de una década del acontecimiento que marcó la historia reciente de México, la exigencia de justicia por parte de madres y padres de los normalistas continúa. A continuación, presentamos los datos fundamentales y los hallazgos recientes que resumen el estado actual del caso.
Tres identificados, 40 aún desaparecidos
A pesar de múltiples operativos de búsqueda e investigaciones forenses, solo se ha logrado identificar genéticamente los restos óseos de tres normalistas: Alexander Mora Venancio, Jhosivani Guerrero de la Cruz y Christian Alfonso Rodríguez Telumbre. Los 40 estudiantes restantes continúan en calidad de desaparecidos.
Un Crimen de Estado
En agosto de 2022, la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia del Caso Ayotzinapa (COVAJ) reclasificó oficialmente los hechos como un crimen de Estado.
El informe reconoció la participación directa, indirecta u omisión de corporaciones municipales, estatales, federales y de elementos del Ejército Mexicano en la noche de los ataques e investigaciones posteriores.
El quinto autobús: la hipótesis del móvil
Los estudiantes acudieron a la terminal de Iguala a tomar autobuses para trasladarse a una movilización, una práctica común dentro de las normales rurales.
Sin embargo, peritajes independientes señalaron que habrían abordado un quinto autobús que no fue incluido en la versión oficial inicial. Se presume que dicho vehículo transportaba un cargamento oculto de droga o dinero con destino a Estados Unidos, lo que habría desatado el ataque coordinado.
El colapso de la "Verdad Histórica"
La versión formulada bajo la gestión de Jesús Murillo Karam en la PGR sostenía que los 43 normalistas fueron asesinados e incinerados en el basurero de Cocula.
No obstante, el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) y el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) demostraron con evidencia científica que era físicamente imposible incinerar a 43 cuerpos en ese sitio dadas las condiciones de combustible y oxígeno requeridas.
Investigaciones recientes y líneas abiertas
Las indagatorias de la Fiscalía General de la República (FGR) han abierto nuevas líneas de investigación centradas en el análisis de restos óseos recuperados en más de 20 puntos de búsqueda, entre ellos áreas cercanas al río San Joaquín y predios vinculados a servicios forenses locales en Iguala, evaluando si fueron ocultados o ignorados deliberadamente en administraciones pasadas.
Mientras las familias de los normalistas mantienen sus movilizaciones en las calles, el expediente permanece abierto con más interrogantes que certezas sobre el paradero final de los 40 jóvenes.