Este 12 de julio se cumplen 4 años del socavón en el Paso exprés de Cuernavaca, también llamado monumento a la corrupción.
Lamentablemente la tragedia cobró la vida de dos personas inocentes: Juan Mena López, de 56 años, y su hijo Juan Mena Romero, de 36, quienes desde muy temprano salían hacia su trabajo, pero cayeron a un agujero justo en el kilómetro 93.
Ambas personas vivían en el municipio de Zapata y se dirigían a Cuernavaca, pero minutos antes de las 6 de la mañana sucedió el accidente.
El vehículo cayó más de 10 metros y, aunque minutos después de lo sucedido pudieron enviar un mensaje de texto a un compañero de trabajo, más tarde la comunicación se perdió por completo.
Días previos vecinos ya habían presentado quejas por las irregularidades de la construcción, la cual tenía apenas tres meses de ser inaugurada y que, a la fecha, no hay personas responsables que paguen por la negligencia.
Así te lo contamos
Apenas salían los primeros rayos del sol, cuando decenas de personas y elementos de rescate se encontraban en la zona.
Fue a las 9:30 de la mañana cuando, con ayuda de una grúa, un rescatista entró al hundimiento, pero pocos segundos después colapsó otra parte del asfalto y se hizo más grande. El ruido se escuchó tan fuerte que hubo quienes gritaron de susto al ver dicha escena.
A las 11:30 de la mañana llegaron dos máquinas excavadoras, las cuales comenzaron a sacar la tierra y a hacer más grande el hoyo, acción que serviría para más tarde poder rescatar el vehículo y a las personas, quienes ya se encontraban sin vida.
A las 3:10 pm, una camioneta de SEMEFO arribó al lugar, y fue alrededor de las 3:40 pm cuando los cuerpos sin vida de Juan Mena López y Juan Mena Romero fueron sacados. Posteriormente sustrajeron el automóvil.