Se estima que a nivel mundial, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que entre 40 y 50 millones padecen epilepsia, mientras que en México, hay una estimación del 2 por ciento de la población.
Para su diagnostico se requiere de electroencefalograma, tomógrafo y resonancia magnética, a fin de confirmar la presencia de la enfermedad e iniciar tratamiento con fármacos.
La epilepsia se caracteriza por episodios en los que aparecen convulsiones por descargas eléctricas en células cerebrales.
En nuestro país, la literatura médica reporta que siete de cada diez personas con epilepsia son niñas y niños, y que la causa principal por la que padecen la enfermedad es falta de oxígeno al nacimiento.
Mientras que en jóvenes y adolescentes representan el 20 por ciento que, a diferencia de los menores, la sufren por diversos tipos de infecciones o traumatismos, particularmente por golpes directos en la cabeza; el restante 10 por ciento son adultos mayores y la causa principal es por tumores o hemorragias en el cerebro.
Síntomas:
Los síntomas de quienes la padecen pueden ser muy variados y en ocasiones no se perciben, pues depende del área del cerebro afectada; sin embargo, hay eventos que sugieren la posibilidad de crisis y de los que la población debe estar atenta, a fin de solicitar atención médica inmediata.
También hay personas que estando despiertas no responden a estímulos, es decir, cuando se les habla o incluso al intentar moverlos o “despertarlos”, episodio que también dura varios minutos.
Precisó que el problema más frecuente y por el cual las crisis epilépticas no se controlan, es debido a la falta de apego al tratamiento que llegan a tener los pacientes pues la cantidad de medicamentos que tienen que tomar al día, puede variar de entre 20 y hasta 30 pastillas, según lo grave de su padecimiento.