Luego de toda la polémica desatada cuando se informó que el agua mineral Peñafiel contenía altos niveles de arsénico, tóxico para el ser humano, la compañía emitió un comunicado, negando que sus productos tuvieran restricciones de venta o de consumo en Estados Unidos, ya que se producen bajo normas y regulaciones vigentes.
Peñafiel señaló que el arsénico es un mineral que se encuentra en la misma naturaleza, presente en el aire, suelo y por ende, distintos alimentos de consumo diario. Aunado a esto, señaló que la Food and Drug Administration (FDA), indica un rango de 10 partes por billón, misma medida que aplica para la Norma Oficial Mexicana de Agua Mineral.
Ante esto, la empresa declaró que se encuentran altamente comprometidos con la transparencia, calidad y seguridad en sus productos, asegurando que seguirán pasando por diferentes verificaciones, muestreos, actualizaciones y mejoras en los estándares de calidad.