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Atole y postres con sabor a ¿cempasúsil?

La flor de cempasúchil es originaria de México y su nombre proviene del náhuatl “Cempohualxochitl” que significa veinte flores o  varias flores.

Era considerada por los mexicas como un símbolo de vida y muerte, además, asimilaban el color amarillo de la flor con el sol, razón por la que la utilizaban en las ofrendas dedicadas en honor a sus muertos.

La tradición señala que se deben de hacer senderos con el cempasúchil, esto con el objetivo de guiar a las almas hacia los altares.

Cabe mencionar que de las 58 especies que existen de la flor en el continente Americano, en México se estima la presencia de 35 de ellas.

Nuestros antepasados usaban el cempasúchil para aminorar los malestares del vómito, la indigestión y diarrea, mientras que en la actualidad es utilizada para darle color a textiles, elaborar insecticidas y medicamentos. .

Los alimentos no han sido la excepción y el ejemplo lo puso Regina Arjona, quien se le ocurrió usar la flor de cempasúchil como ingrediente para la elaboración de un atole.

Esta idea surgió a inicios del mes de octubre del presente año, cuando Regina se dio cuenta que su vecina vendía flores de cempasúchil, sin embargo, cuando la flor abría mucho lo primero que pasaba es que se caía, por lo que eran cortadas y tiradas a la basura.

“Se desperdicia mucha flor, entonces se me ocurrió hacer cosas nuevas con ellas y decidí hacer el atole, siento que lo de hoy es innovar“, explicó.

Se basó en la receta de las abuelitas para elaborar el atole de cempasúchil; primero pone a hervir la leche con canela y piloncillo, al ya estar los ingredientes bien diluidos se agregan los pétalos de la flor, los cuales previamente fueron desinfectados.

Tras realizar ese proceso, se lleva a licuar y se cuela todo, después de ello, se le agrega la masa de forma lenta para evitar que se corte el atole, nuevamente se deja hervir y queda listo.

Cabe destacar que Regina no solamente ha incluido el cempasúchil en esta bebida, también lo ha utilizado en el flan napolitano, siendo agregado en el momento que se licuan los ingredientes.

“Ese no lo cuelo tal cual, porque la verdad es que es rico sentir el pétalo porque es muy suavecito, esas sensaciones en el paladar le da un plus más a parte el olor que es muy fuerte, conectas todo y eso hace que sea una experiencia muy diferente al comerte estos postres que solo encuentras en estas fechas”.

El pan de muerto no fue la excepción, siendo este una buena opción para combinar su sabor tan delicioso y característico con el aroma de la flor de cempasúchil.

Para Regina no existen imposibles y ahora se encuentra analizando la posibilidad de crear jaleas, salsas o algún tipo de crema con sabor a cempasúchil.

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