Si bien el legendario Willie Dixon es considerado "El Padre del Blues", hay una figura que es "El Rey del Blues". Se trata del único e inigualable B.B. King, quien, con una respetada trayectoria en la industria musical, construyó el camino para que este magnífico género llegara a todo el mundo.
Riley B. King
B.B. King nació bajo el nombre de Riley B. King en Itta Bena, Mississippi, Estados Unidos. Creció en una plantación de algodón, por lo que, desde muy temprana edad, estuvo en contacto con la música. Esto, a través de los cantos que los obreros entonaban a lo largo de sus arduas jornadas.

Además, King relató que otra de sus primeras aproximaciones al mundo de la música fue en la iglesia, donde se presentaba con música góspel. Estos dos factores fueron decisivos en la trayectoria musical de King, quien tomó el estilo del blues campirano del Delta de Misisipi, mezclándolo con tonos góspel para conseguir su icónico estilo que le permitiría conquistar el mundo.
B.B. King
Ya de joven, King trabajó como locutor en emisoras de radio en Memphis, Tennessee, donde ganó el apodo de "Blues Boy", el cual adaptó a "B.B.", para posteriormente ser conocido como B.B. King.

En 1951, tras ser influenciado por leyendas como T-Bone Walker, Charlie Christian y Django Reinhardt, grabó "Three O'Clock Blues", lo que le daría el reconocimiento necesario para comenzar una de sus giras más icónicas.

Incluso, entre los fanáticos de King corre el rumor de que, al terminar cada presentación, el legendario guitarrista se sentaba a las afueras de su autobús de gira para convivir con sus fanáticos y firmar recuerdos.
El legado del rey
Con una de las trayectorias más largas en la historia del blues, B.B. King fue una fuente de inspiración para músicos que crecieron al mismo tiempo que él. Un ejemplo de ello es Joe Bonamassa, quien, a los 12 años, fue telonero de una auténtica leyenda del blues.

Muchos más recuerdan su estrecha relación con el también icónico Eric Clapton, con quien grabó algunos de sus dúos más icónicos, así como un sinfín de colaboraciones emblemáticas en exitosos festivales, como el de Crossroads.