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¿Compras por necesidad o por deseo? Así funcionan las compras impulsivas

Son mucho más comunes de lo que parece, el marketing y los algoritmos pueden influir más de lo que imaginamos.

Foto: IMECAF

Una compra impulsiva es aquella que realizamos sin haberla planeado previamente, motivados por un deseo inmediato y no por una necesidad real, suele suceder en cuestión de segundos y están impulsadas más por las emociones que por un análisis racional.

Entre el 60 % y el 90 % de las decisiones de compra tienen una fuerte carga emocional o se toman por impulso en el punto de venta, según diversos estudios de mercadotecnia y neurociencia.

Foto: Especial

¿Por qué compramos cosas que no necesitamos?

Cuando compramos algo que nos emociona, el sistema de recompensa cerebral genera una sensación agradable de satisfacción, por lo que el cerebro aprende que comprar puede hacernos sentir mejor (aunque ese efecto normalmente dura poco tiempo).

Por eso muchas personas dicen que "compran para sentirse mejor", aunque después aparezcan sentimientos de culpa o arrepentimiento.

Foto: Glamour

Las redes sociales juegan un papel importante

Hoy en día es mucho más fácil comprar que hace unos años, antes había que ir hasta una tienda, ahora basta con ver un video de 15 segundos, tocar un botón y pagar desde el celular.

Los algoritmos de plataformas aprenden qué te gusta y comienzan a mostrarte productos muy similares a los que ya viste o buscaste anteriormente. Todo está diseñado para generar una sensación de urgencia y hacer que compres antes de pensarlo demasiado.

Foto: Especial

El secreto de las marcas

El neuromarketing es una disciplina que combina conocimientos de la neurociencia, la psicología y la mercadotecnia para entender cómo reaccionan las personas ante distintos estímulos, como colores, sonidos, imágenes, precios o mensajes publicitarios.

Foto: Universidad El Bosque

Su objetivo no es "controlar" la mente del consumidor, sino comprender qué elementos llaman más su atención y qué factores influyen en la toma de decisiones, dando a entender que las empresas saben que las personas no siempre compran de forma racional.

Foto: Lectera

Pero no todo es malo, el marketing no existe para engañar, sino para conectar productos con personas que podrían necesitarlos, la mayoría de las estrategias de neuromarketing buscan hacer la experiencia de compra más atractiva, sencilla y memorable.

¿Cómo saber si fue una compra impulsiva?

Hazte estas preguntas:

  • ¿Lo había planeado?
  • ¿Lo necesito realmente?
  • ¿Lo compraría si no estuviera en oferta?
  • ¿Puedo pagarlo sin afectar mis finanzas?
  • ¿Dentro de una semana seguiré queriéndolo?

Si la mayoría de las respuestas es "no", probablemente fue una compra impulsiva.

Foto: ESIC University

La regla de las 24 horas

Una estrategia muy sencilla que recomienda Profeco consiste en aplicar la regla de las 24 horas. Consiste en que si encuentras un producto que no es indispensable, espera un día completo antes de comprarlo, ese tiempo ayuda a que la emoción inicial disminuya y permite analizar con más calma si realmente vale la pena gastar el dinero.

Foto: Telemundo

Comprar algo que te gusta no tiene nada de malo, todos disfrutamos consentirnos de vez en cuando, el problema aparece cuando las compras se convierten en una respuesta automática al estrés, la ansiedad o el aburrimiento, o cuando terminan afectando tu economía y generando deudas.


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