A 17 años de la tragedia de las Torres Gemelas, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en compañía de su esposa Melania Trump, acudieron a un campo de Pensilvania para conmemorar los ataques del 11 de septiembre de 2001.
El mandatario estadounidense honró a las víctimas con el pase de lista de los pasajeros y miembros de la tripulación, que lograron que uno de los aviones secuestrados se estrellara en un campo y no el denominado Capitolio.
“Honramos su sacrificio a nunca ceder frente al mal y hacer lo que sea necesario para mantener a Estados Unidos a salvo”, declaró Trump.