Un total de 120 mujeres privadas de la libertad podrán capacitarse, trabajar y obtener ingresos mediante la creación de una cooperativa textil dentro del Centro de Reinserción Social Femenil de Cuernavaca, proyecto que contempla la producción de sábanas, batas y otros blancos destinados a hospitales del IMSS-Bienestar.
Para avanzar en la puesta en marcha del modelo, el Instituto Nacional de la Economía Social (INAES) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) de Morelos firmaron un convenio de colaboración, acto que fue atestiguado por la gobernadora Margarita González Saravia.
El acuerdo permitirá trabajar en la constitución de la cooperativa, el equipamiento del taller y la comercialización de los productos elaborados por las participantes.

Producirán sábanas y batas para hospitales
Uno de los principales componentes del proyecto será la elaboración de blancos para hospitales del IMSS-Bienestar, entre ellos sábanas y batas, lo que permitirá que la cooperativa cuente con un destino establecido para su producción.
De acuerdo con el Gobierno estatal, el esquema busca que las mujeres participantes reciban una remuneración por su trabajo y puedan generar recursos para sus familias mientras cumplen su sentencia.
“Eso les da a las mujeres privadas de la libertad la posibilidad de un mercado seguro, de tener una proyección a largo plazo en el trabajo que van a realizar y, efectivamente, ingresos para sus familias”, señaló González Saravia.
Además de las actividades productivas, las participantes recibirán capacitación para desarrollar habilidades que puedan utilizar posteriormente en proyectos de autoempleo o emprendimiento una vez que recuperen su libertad.

Morelos, pionero en cooperativa dentro del sistema penitenciario
La directora general del INAES, Catalina Monreal Pérez, señaló que Morelos será pionero en la implementación de este modelo de economía social dentro del sistema penitenciario.
Explicó que el proyecto también contempla la posibilidad de involucrar a familiares de las mujeres en actividades productivas desarrolladas fuera del centro de reinserción, con el objetivo de ampliar los beneficios económicos y conservar los vínculos con su entorno.
“Hablar de reinserción social no puede limitarse a sólo cumplir una sentencia. Una verdadera reinserción requiere capacitación, trabajo, ingresos, vínculos familiares y oportunidades reales para construir un nuevo proyecto de vida”, expresó.
La intención, agregó, será consolidar primero el modelo implementado en Morelos y, dependiendo de los resultados obtenidos, evaluar su posible réplica en otros centros de reinserción social del país.
Por su parte, Sara Zavala Arzola, directora general de la Economía y Emprendimiento para el Bienestar de la Secretaría de Desarrollo Económico y del Trabajo (SDEyT), y Josué Israel Molina Díaz, coordinador del Sistema Penitenciario de Morelos, señalaron que el programa permitirá combinar la capacitación técnica con herramientas para el autoempleo y emprendimiento.

Cooperativas textiles generarían derrama de 33 millones de pesos
El convenio fue firmado por Catalina Monreal Pérez y el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de Morelos, José Luis Bucio Quiroz, y deriva de un acuerdo general de colaboración suscrito entre el INAES y el Poder Ejecutivo estatal el pasado 18 de febrero de 2026.
La cooperativa del Centro de Reinserción Social Femenil se sumará a otros dos proyectos textiles desarrollados en Jiutepec y Tetecala.
De acuerdo con las estimaciones presentadas por las autoridades, los tres proyectos en conjunto podrían representar una derrama económica aproximada de 33 millones de pesos anuales, además de proporcionar sustento directo a más de 200 familias.
Con el nuevo modelo, 120 mujeres privadas de la libertad en Cuernavaca podrán incorporarse a actividades productivas remuneradas y adquirir conocimientos que puedan facilitar su incorporación laboral una vez concluido su proceso de reinserción