Daisy Chain Fields, es el festival creado por Olivia Rodrigo, que tuvo su primera edición el pasado 29 de agosto de 2026 en Great Park, Irvine, California.

A primera vista podría parecer simplemente otro festival, pero terminó siendo un encuentro musical completamente liderado por mujeres, construido alrededor de la idea de que las personas pueden unirse para conseguir algo mucho más grande que ellas mismas.

El inicio de todo
Daisy Chain Fields nació como una idea de Olivia Rodrigo para reunir a mujeres de diferentes generaciones dentro de la música y utilizar ese espacio para apoyar a mujeres y niñas.

El concepto no surgió de la nada, ya que tomó como una de sus principales inspiraciones a Lilith Fair, el histórico festival creado por Sarah McLachlan a finales de los años 90, que reunió exclusivamente a artistas femeninas y se convirtió en uno de los grandes referentes de la música liderada por mujeres.

La idea fue tomar aquella filosofía y traducirla al lenguaje de una generación mucho más joven, por eso mezcló música, activismo, moda, arte, espacios educativos, organizaciones sociales, experiencias interactivas y una estética muy marcada.

¿Qué significado tiene?
El nombre tiene un significado bastante simbólico, una daisy chain es una cadena hecha de margaritas, representa como una flor individual puede parecer pequeña, pero cuando muchas se conectan forman algo mucho más grande y resistente.

Olivia explicó que precisamente esa era la idea detrás del nombre, hacer que personas individuales que se conectan para construir algo fuerte y difícil de romper.

Un festival sin "competencia"
Uno de los detalles que más llamó la atención fue que los horarios no se empalmaban, tomando como referencia que en muchos festivales es normal una especie de competencia entre escenarios, al coincidir los horarios de artistas importantes al mismo tiempo.
Las presentaciones fueron programadas sin empalmes importantes, permitiendo que el público pudiera disfrutar del cartel completo.

Además, las artistas participantes no cobraron por sus presentaciones, lo que permitió que la estructura económica del evento destinara los recursos a las organizaciones beneficiarias, convirtiendo al propio talento artístico en parte de la donación.

Recaudación
El dinero está destinado a 10 organizaciones sin fines de lucro, seleccionadas por su trabajo en diferentes áreas relacionadas con mujeres y niñas.

Hay organizaciones enfocadas en salud reproductiva, derechos legales, salud materna, violencia económica, derechos laborales, comunidades indígenas, libertad reproductiva y apoyo a familias, entre otros temas.

La primera edición consiguió 20 millones de dólares, reunió a artistas de distintas generaciones, convirtió la estética en una experiencia y logró que miles de jóvenes participaran en conversaciones sobre temas que van mucho más allá de la música.
