El señor Santos Trinidad, de 82 años, lleva más de 60 años vendiendo gelatinas en el municipio de Cuernavaca y es un ejemplo de trabajo, ya que continúa ejerciendo el mismo oficio.
Hace algunos años su esposa y sus tres hijos murieron, por causas que prefirió no decir, pero después de tanto tiempo, Santos cree que para salir adelante no hay otra forma que trabajar, por lo que invitó a los jóvenes que a veces no encuentran empleo, ser pacientes e insistir.