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El difícil viaje de una tortuga

Entre los años 80 y 90, las tortugas marinas Laúd, Carey, Golfina y Prieta, desovaban en las costas del Estado de Guerrero, desde Marquelia, Copala, Acapulco hasta Zihuatanejo, pero la contaminación y la población fue acabando con su territorio y ahora se redujo drásticamente.

En esas épocas por la noche, llegaban a Playa Ventura, en Copala, al menos 20 tortugas de cada especie a depositar sus huevos en las playas en las que ahora ya hay casas, hoteles, restaurantes y hasta carreteras, de acuerdo con Ángel Salazar Medel, responsable legal del campamento tortuguero “Los Quelonios”.

“La playa se divide en tres zonas naturales, la A, B y C, donde se encuentran algunos hoteles es la zona C, donde se cataloga como espacio de anidación, pero imagínense, muchos espacios ya están cercados. Las tortugas saben cuando habrá marea alta, o algún fenómeno natural, como huracán y necesitan desovar en la zona C”.

De acuerdo con los últimos estudios, se sabe que de la tortuga adulta Laúd, existen ya solo 700 especies, año con año sigue disminuyendo su número y a este paso, Ángel mencionó que “no quiero apresurarme a decir que esto se va acabar rápido, pero sí, en un futuro no muy lejano, las especies pueden extinguirse”.

La Carey ha emigrado a otras costas del mar pacifico como Zihuatanejo y muy pocas veces se le ha visto de vuelta en Playa Ventura. Se cree que incluso desova en islas alejadas de las playas en donde la sobrevivencia también es difícil.

“Se fueron, salen en lugares donde hay islas y ahí se sienten más seguras, es el caso de la tortuga Carey que la podemos observar con más frecuencia en Zihuatanejo”.

Ángel es uno de los 20 voluntarios que trabajan en el campamento “Los Quelonios” desde hace algunos años. Actualmente no cuentan con recursos económicos para seguir ayudando a estás especies, ya que no reciben apoyos del Gobierno Federal, Estatal ni municipal.

“Nos daban apoyo de empleo temporal, pero Peña Nieto (el ex presidente) se llevó todos los recursos, Lopéz Obrador, no sabemos como va a apoyar a la naturaleza. Los Gobiernos no ponen cuidado en preservar la naturaleza; ¿sabes qué es lo que hacen?, ponernos multas a nosotros por lo que sea, por cualquier cosa, por los metros que usamos para ayudar”.

Otro problema al que se enfrentan los voluntarios es la contaminación; basura que se vierte en los ríos cercanos a las costas, llega arrastrada por el agua a lugares como playa “Bocana” que se encuentra a unos 30 minutos de Ventura, en el municipio de Marquelia.

“Aquí tenemos problema con los ríos, toda la basura que se acumula en los poblados de allá arriba, se viene en temporada de lluvia, entra al mar y contamina. Nosotros también hacemos labor de limpieza, pero es mucha basura”.

Tan solo en Marquelia y Copala cada mañana las playas amanecen con una gran cantidad de taparoscas, botellas de plástico y otros desperdicios. Según los lugareños, alguna parte de la basura la generan los turistas, pero la mayoría son arrastradas por el océano desde otras partes.

Las corrientes van cambiando a lo largo del año y esos mismos flujos llevan los residuos hasta las costas que aún guardan una gran cantidad de fauna. Tan solo en Playa Ventura se observan en fuera del agua, a cientos de cangrejos, caracoles marinos y langostas en la zonas que son hoteleras.

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