La empresa de biotecnología Colossal Biosciences volvió a generar debate en la comunidad científica tras anunciar el desarrollo de un sistema de incubación artificial que permitió el nacimiento de pollitos sin necesidad de un huevo natural.

El proyecto consiste en una plataforma de incubación sin cáscara que permite el desarrollo completo de embriones aviares desde sus primeras etapas hasta la eclosión, todo bajo condiciones atmosféricas normales y sin utilizar oxígeno suplementario.

De acuerdo con la compañía, esta tecnología representa “una nueva generación de sistemas avícolas exógenos” y podría utilizarse en programas de conservación, investigación genética e incluso en proyectos de “desextinción” de especies desaparecidas.

Uno de los principales objetivos de la empresa es aplicarlo en su programa para recuperar al moa gigante de Nueva Zelanda, un ave extinta que podía medir más de tres metros de altura y cuyos enormes huevos representan un reto para cualquier método tradicional de incubación.

La tecnología desarrollada utiliza una estructura artificial transparente con una membrana especial de silicona bioingenierizada que imita la transferencia de oxígeno de un cascarón natural. Gracias a ello, los embriones lograron desarrollarse completamente hasta el nacimiento de pollitos viables y saludables, según explicó la compañía.
No es la primera vez que Colossal Biosciences se coloca en el centro de la conversación científica. El año pasado la empresa aseguró haber logrado la primera “desextinción” tras el nacimiento de animales modificados genéticamente con ADN relacionado con antiguos lobos gigantes, algo que diversos expertos cuestionaron.

Pese a las críticas, la compañía sostiene que este huevo artificial podría convertirse en una herramienta clave para rescatar aves en peligro de extinción, impulsar investigaciones biotecnológicas y desarrollar nuevas aplicaciones médicas mediante proteínas producidas por aves modificadas genéticamente.