ir al contenido

Errores de campaña sitúan a JMG en tercer lugar

DE LA JORNADA MORELOS POR ALBERTO MILLAN

La campaña política del candidato del PRD, Jorge Messeguer Guillen, nunca logró prender como consecuencia de una serie de errores que cometieron los integrantes de su cuarto de guerra, sus asesores, sus coordinadores y el propio candidato, que incluso multiplicaron las fallas al grado de quedarse en el tercer sitio de las preferencias electorales.
Al interior del PRD y del equipo de campaña de Jorge Messeguer se cometieron varios errores y graves, tanto tácticos, como estratégicos que no le permitieron hacer clic con los ciudadanos.
Quién se equivocó en hacer candidato al ex priísta Jorge Arizmendi para diputado por el primer distrito local, con la falsa idea que le acarrearía votos a Jorge Messeguer. Quién le dijo que era buen candidato, si como ex diputado local salió cuestionado por los actos de corrupción que cometió con los recursos públicos del Congreso.
Quién se equivocó en no mantener a José Luis Correa Villanueva como dirigente estatal del PRD en este complejo proceso electoral; en el que por cierto se requería de un estratega de ataque y de contención político-electoral.
Quién se equivocó en invitar y aceptar que Jorge Meade González fungiera como coordinador de campaña de Jorge Messeguer a sabiendas de su inexperiencia en temas electorales, de haber pertenecido y ser uno de los beneficiados del gobierno más corrupto que ha tenido Cuernavaca y que dirigió Manuel Martínez Garrigós.
El grave error táctico y estratégico que cometió Jorge Meade González al dirigir el operativo del Mando Único que terminó con actos de represión y golpes contra jóvenes brigadistas de la candidata priísta Marisela Velázquez, estudiantes de la UAEM, provocó que Jorge Messeguer se cayera cinco puntos porcentuales en las preferencias
Quién se equivocó en aconsejarle y convencer a Jorge Messeguer que la mejor forma de bajar de la competencia electoral a Marisela Velázquez era a través de la guerra sucia, de ataques infames y absurdos contra la mujer. Quién lo convenció de meterse con la familia y manipular la declaración patrimonial de Marisela Velázquez para hacer creer a los ciudadanos de supuestos actos de corrupción.
Quién se equivocó en asesorar a Jorge Messeguer de que el mejor discurso era el ataque contra el adversario; que la mejor propuesta era la diatriba y que la mejor estrategia era la descalificación sin ton ni son.
Quién se equivocó en convencer a Jorge Messeguer de abandonar la propuesta seria y profesional, para bajarla al discurso ruin y beligerante. Quién se equivocó en llevarlo por el discurso de la corrupción, cuando proviene de un gobierno cuestionado en materia de transparencia y se encuentra rodeado de corruptos.
Quién se equivocó en fraguar la estrategia de comunicación que consistió en comprar conciencias, más que el de generar una política de comunicación electoral. Quién le dijo que los responsables de esa área sensible son conocedores de la comunicación política, cuando han exhibido su total ignorancia e incapacidad.
Quién lo convenció para generar alianzas mediáticas con dos medios que ni se leen, ni se escuchan y sólo lo están usando. Quién se equivocó en no convencer a Jorge Messeguer de deslindarse en tiempo y forma del gobernador Graco Ramírez.
Quién se equivocó en no alertarlo del rechazo social que existía en contra del Mando Único, que el mismo construyó y que tanto ha defendido en su campaña. Quién se equivocó en obligarlo hacer practicas corruptas electorales y a vincularse con toda una red de corrupción dirigida desde la Sedesol, por Jorge Meade Ocaranza (padre de su coordinador).
Quién se equivocó en no dosificar el discurso propositivo a Jorge Messeguer y en agotarlo en menos de 15 días. Quién se equivocó en no tener cuidado de darle contundencia a la propuesta.
Quien se equivocó en sugerirle el uso de la violencia en los debates de la UAEM y de la Canaco; quién se equivocó en recomendarle que increpara a Cuauhtémoc Blanco en el abarrotado restaurante “Tía Licha”.
Quien se equivocó en decirle que golpear al alcalde de Cuernavaca, Jorge Morales Barud, le subiría puntos, cuando el edil priísta ha sido víctima de parálisis maquinada desde el gobierno estatal.
Quién se equivocó en sugerirle las líneas discursivas para atacar al PRI como un partido corrupto, tendiente a golpear a Marisela Velázquez, cuando de las siglas del PRD escurre sangre.
Quién se equivocó en proponerle a Jorge Messeguer utilizar las redes sociales para atacar con campañas negras a sus adversarios, en vez de posicionar sus propuestas como las más viables y mejor estructuradas.
Quien se equivocó en hacerle creer a Jorge Messeguer que era la mejor carta del PRD para competir por la alcaldía de Cuernavaca, si venía de un desgaste social y político como ex Secretario de Gobierno.
Quiénes se hayan equivocado, son los verdaderos culpables del fracaso y los responsables de estar a punto de sepultar las aspiraciones de Jorge Messeguer, de poner en riesgo su carrera política, de dejarlo sin oportunidad para el 2018 y de paso, de llevar al PRD a la debacle electoral en Cuernavaca el próximo siete de junio.
*JMG: Estrategia fallida
Con todos esos errores falló la estrategia de Jorge Messeguer por gobernar la ciudad de Cuernavaca. Su plan pensado y estructurado desde la Secretaría de Gobierno; espacio que utilizó para hacer campaña, para frenar al PRI y al alcalde Jorge Morales Barud, falló en el momento crucial.
De qué sirvió que Jorge Messeguer haya obstaculizado el desarrollo de Cuernavaca para debilitar al alcalde Jorge Morales Barud y hacer quedar mal al PRI ante la ciudadanía. De qué sirvió la información y los datos duros de los problemas que enfrenta la ciudad, si se dedicó a golpear a la mujer adversaria.
Desde la Secretaría de Gobierno, Jorge Messeguer Guillen tejió toda una red ciudadana, creó su estructura político electoral; utilizó recursos públicos para hacerse notar. Incluso, como nunca, gestionó obras en distintas colonias que él mismo fue a inaugurar.
Como Secretario de Gobierno violó reiteradamente la autonomía municipal de Cuernavaca, en su afán de no permitir el crecimiento político de Jorge Morales Barud y de generar un clima social de rechazo al PRI.
Jorge Messeguer frenó, en reiteradas ocasiones la aprobación en el Congreso, del refinanciamiento que tanto requiere la ciudad para resolver problemas económicos que enfrenta la comuna. Cuernavaca fue víctima de los excesos y del ansia de poder de Jorge Messeguer. Al final su plan fraguado desde hace dos años, quedó en una estrategia fallida.

Más reciente