De acuerdo con información de la Comisión Independiente de Derechos Humanos, el día de hoy, en el acto por la XLIX acción global por los 43 de Ayotzinapa y México en la Plaza de Armas de Cuernavaca, pasó lo siguiente y así fue narrado:
Se acercó un campesino de Cocula, Guerrero, vendiendo estropajos en el Centro de la ciudad. Permaneció observando las fotos de cada uno de los estudiantes normalistas desaparecidos, y con su mirada que reflejaba profunda tristeza, señaló el rostro de uno de ellos y dijo casi en un murmullo: “es mi nieto Josivani Guerrero de la Cruz, lo hemos buscado más de cuatro años, hemos ido en caravanas a todo el país, y este gobierno sin corazón no nos dice la verdad”.
Para sobrevivir vende estropajos por las calles de Cuernavaca, lleva a cuestas el recuerdo de su nieto, que le da fortaleza para seguir andando estos caminos torcidos de la vida.