Guillermo Héctor Álvarez Cuevas, mejor conocido como “Billy” Álvarez, expresidente del Club Cruz Azul y exdirector general de la Cooperativa La Cruz Azul, falleció este 30 de mayo de 2026 a los 80 años de edad.
Álvarez fue una de las figuras más influyentes en la historia reciente del fútbol mexicano, al mantenerse durante más de tres décadas al frente de la institución cementera, periodo en el que concentró el liderazgo tanto del equipo de futbol como de la cooperativa.
Su llegada a la presidencia del Club Cruz Azul ocurrió en 1986. Dos años después, en 1988, asumió la dirección general de la Cooperativa La Cruz Azul, heredando una estructura de poder construida previamente por su padre, Guillermo Álvarez Macías.
Durante su gestión, Cruz Azul conquistó el título de Liga en el torneo Invierno 1997, rompiendo una sequía que se había prolongado por 17 años. Sin embargo, también enfrentó una etapa marcada por múltiples finales perdidas, situación que generó críticas constantes por parte de la afición celeste.
Más allá de los resultados deportivos, Billy Álvarez fue una figura determinante en la consolidación de Cruz Azul como una de las instituciones más importantes del fútbol mexicano, aunque sus últimos años estuvieron marcados por una serie de investigaciones y procesos judiciales.

Problemas legales marcaron el final de su gestión
En 2020, su administración al frente de la cooperativa llegó a su fin luego de que autoridades federales iniciaran investigaciones por presuntos delitos financieros.
La Fiscalía General de la República (FGR) y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) lo señalaron por su presunta participación en operaciones con recursos de procedencia ilícita, delincuencia organizada y defraudación fiscal.
Tras permanecer varios años prófugo de la justicia, fue detenido en la Ciudad de México en enero de 2025 y posteriormente trasladado al penal federal del Altiplano, donde enfrentó los procesos legales correspondientes.

El legado de Billy Álvarez en Cruz Azul
Para millones de aficionados, el nombre de Billy Álvarez estará inevitablemente ligado a una de las etapas más largas y polémicas en la historia de Cruz Azul.
Su administración dejó episodios de éxito deportivo, estabilidad institucional y crecimiento empresarial, pero también cuestionamientos sobre el manejo de la cooperativa y una serie de investigaciones que terminaron por transformar su imagen pública.
Con su fallecimiento, concluye un capítulo fundamental en la historia del club cementero y del fútbol mexicano, donde su figura seguirá siendo motivo de debate entre aficionados, directivos y analistas deportivos.