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Hoy se cumplen 33 años de la tragedia que marcó la historia del tenis

La carrera de Mónica Seles cambió para siempre cuando fue atacada durante un partido en Hamburgo

Uno de los episodios más impactantes en la historia del deporte ocurrió el 30 de abril de 1993, cuando la tenista Mónica Seles fue atacada durante un partido oficial en Hamburgo, Alemania. A 33 años de aquel hecho, el caso sigue siendo recordado como una tragedia que cambió para siempre el rumbo del tenis femenino.

En ese momento, Seles tenía apenas 19 años, era la número uno del mundo y muchos especialistas la señalaban como una futura figura histórica del deporte por su dominio en las canchas.

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La agresión ocurrió mientras los cuartos de final ante la búlgara Magdalena Maleeva. Seles había ganado el primer set 6-4 y lideraba el segundo 4-3, cuando un hombre saltó la barrera de seguridad y la atacó por la espalda.

Su grito paralizó a las cerca de seis mil personas presentes en el estadio. De inmediato fue atendida por personal médico y trasladada para valoración.

Tuvo mucha suerte. Ni el pulmón ni su omóplato fueron afectados. Mónica todavía sufre del shock y pasará la noche en observación”, informó en ese momento el médico del torneo, Peter Wind.

El responsable fue identificado como Gunter Parche, un alemán de 39 años, fanático obsesionado con Steffi Graf, rival directa de Seles en esa época. Según testimonios, su intención era dejarla fuera de las canchas por largo tiempo.

Agarraba el cuchillo con sus dos manos cuando la atacó”, relató un testigo. Por su parte, el juez principal del partido, Stefan Voss, aseguró: “Nadie lo vio acercarse”.

La sentencia judicial también causó polémica, ya que Parche recibió una condena de dos años en libertad condicional, decisión que generó indignación dentro y fuera del mundo del tenis.

Tras lo ocurrido, Mónica Seles tardó dos años en regresar al circuito profesional. Volvió a competir y ganó el Abierto de Australia en 1996, además de recuperar brevemente el número uno, aunque ella misma reconoció las secuelas físicas y emocionales.

Los primeros seis meses fueron un problema físico porque no podía moverme de la manera que yo quería”, recordó tiempo después.

Aunque logró volver a competir, muchos consideran que aquel día frenó una carrera que estaba destinada a romper récords y dominar una era completa del tenis mundial.


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