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La inseguridad no se acabó en 18 meses

Graco Ramírez, gobernador de Morelos, prometió durante su campaña, someter su mandato a revocación cada dos años. “(…) Que el ciudadano tenga acceso pleno a la iniciativa popular; referéndum y plebiscito e incorporar en la legislación estatal la figura de la revocación de mandato cada dos años”, se lee en su plataforma de campaña. Nunca lo cumplió.

Incluso el 5 de junio de 2012, en campaña, sostuvo vía Twitter: “Cada dos años, como gobernador de Morelos, me someteré a votación para que la gente decida si me quedo o me voy. Habrá revocación de mandato”.

Una vez ganadas las elecciones y, para romper esta promesa de campaña, en 2014 ordenó que las leyes locales se “armonizaran” con la reforma electoral que acababa de ser aprobada por el Congreso de la Unión, situación que aprovechó para desaparecer de la Ley de Participación Ciudadana de Morelos al órgano local que sería el encargado de someter a consulta la revocación de su mandato.

Graco

El entonces candidato Graco Ramírez prometió, también, acabar con la inseguridad en Morelos en 18 meses. “Vamos a tener que tomar decisiones muy importantes para que tengamos una absoluta seguridad pública en Morelos, se va acabar la inseguridad. Les pido 18 meses para que tengamos la certeza de que en Morelos vamos a estar cuidando el territorio, las entradas y salidas (…)”, dijo en un discurso el 24 de mayo de 2012.

Sin embargo, los secuestros, extorsiones y robo de vehículos con y sin violencia siguen siendo delitos que ni con la presencia del Mando Único se han logrado disminuir.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de Seguridad Pública (ENVIPE), por cada 100 delitos cometidos en 2014, sólo diez se denunciaron. Esto se debe principalmente a que “la ciudadanía ha perdido totalmente la confianza en sus autoridades”.

De acuerdo con su plataforma electoral y sus discursos de campaña, Ramírez Garrido Abreu prometió de todo a los morelenses: desde crear un sistema de transporte similar al Metrobús de la Ciudad de México o instalar alumbrado público con base en energía solar o crear tres nuevos municipios indígenas. Nada aún.

También se comprometió a generar miles de fuentes de empleo. Cuando asumió el gobierno, a finales de 2012, la tasa de desempleo, de acuerdo con cifras de la Secretaría del Trabajo, era de 3.5 por ciento, pero hoy en Morelos 4 de cada 10 habitantes no tienen empleo, es decir, la tasa de desempleo subió .5 por ciento.

En cuanto a la pobreza, en la plataforma de campaña de Graco Ramírez se establece: “Esta visión de Morelos nos llevaría en un relativo corto plazo, a reducir la pobreza, aumentar el bienestar de la mayoría de los morelenses (…)”.

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La realidad es otra. Incluso el Coneval reporta que Morelos es la entidad en donde la pobreza creció más entre 2012 y 2014; es decir, cuando Graco Ramírez asumió el gobierno, 45.5 por ciento de la población de Morelos vivía en la pobreza. Dos años después, 52.3 por ciento de los morelenses lo estaban.

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