Netflix estrenó este 17 de septiembre la cuarta temporada de Monstruo, su serie antológica dedicada a algunos de los casos criminales más conocidos de la historia. Por primera vez, la producción pone en el centro de la historia a una mujer: Lizzie Borden.
Las temporadas anteriores estuvieron dedicadas a Jeffrey Dahmer, los hermanos Menéndez y Ed Gein. Ahora, la serie de Ryan Murphy y compañía enfoca la mirada a uno de los crímenes más misteriosos de Estados Unidos.

¿Quién fue Lizzie Borden?
El 4 de agosto de 1892, la tranquilidad de Fall River, Massachusetts, quedó sacudida por el brutal asesinato de Andrew Borden y su esposa, Abby Borden.
Andrew fue encontrado muerto en el sofá de su casa, mientras que Abby yacía sin vida en una de las habitaciones. Ambos habían sido atacados con un objeto similar a un hacha.
La principal sospechosa terminaría siendo Lizzie, la hija de Andrew.

La familia Borden llevaba años atravesando tensiones relacionadas con el dinero. Andrew había construido una considerable fortuna, pero su relación con sus hijas no era precisamente cercana. Lizzie y su hermana Emma también mantenían una relación complicada con su madrastra, Abby.
Según diversos relatos históricos, las diferencias familiares se hicieron todavía más evidentes después de que Andrew adquiriera una propiedad para Abby y sus familiares.
Un crimen lleno de preguntas
El día de los asesinatos, Lizzie aseguró que había estado en casa y que posteriormente salió durante un tiempo. Al regresar, encontró el cuerpo de su padre.
Sin embargo, algunos detalles de su relato comenzaron a llamar la atención de las autoridades. Además, la investigación reveló que Andrew y Abby no habrían muerto exactamente al mismo tiempo, lo que abrió una gran incógnita: ¿cómo pudo el responsable cometer ambos asesinatos sin ser descubierto?

Las sospechas sobre Lizzie aumentaron cuando sus declaraciones fueron cambiando y aparecieron testimonios que intentaban relacionarla con otros hechos sospechosos.
También se habló de un supuesto intento de adquirir veneno y de un vestido que Lizzie habría quemado días después de los asesinatos. Ella reconoció haberlo destruido, pero aseguró que estaba arruinado por una mancha de pintura.
El juicio que la convirtió en leyenda
Lizzie fue arrestada en agosto de 1892 y meses después enfrentó uno de los juicios más mediáticos de la época.
La fiscalía presentó distintas circunstancias para intentar demostrar que ella tenía un posible motivo para asesinar a sus padres. Sin embargo, varias de las pruebas fueron cuestionadas o descartadas durante el proceso.

Después de deliberar durante aproximadamente una hora, el jurado declaró a Lizzie Borden inocente.
Nunca se encontró al verdadero responsable. Aunque quedó libre, el caso la convirtió en una figura rodeada de sospechas. Durante el resto de su vida, la sociedad de Fall River continuó asociándola con la muerte de sus padres.
Más de un siglo después, los asesinatos siguen sin una explicación definitiva y Lizzie Borden continúa formando parte de la cultura popular estadounidense.
Lizzie Borden llega a 'Monstruo'
Ahora, Netflix retoma esta historia en «Monstruo: La historia de Lizzie Borden», una temporada de ocho episodios que explora la vida de Lizzie, las relaciones dentro de la familia Borden y las circunstancias que rodearon los asesinatos.

El reparto está encabezado por Ella Beatty como Lizzie Borden, acompañada por Charlie Hunnam como Andrew Borden, Rebecca Hall como Abby Borden y Billie Lourd como Emma Borden.
Los ocho episodios de la nueva temporada ya están disponibles en Netflix.