Hablar de futbol mexicano es hablar de Hugo Sánchez. Su nombre no solo marcó una época en México, marca una historia en el futbol europeo gracias a sus goles, a sus chilenas y a su personalidad que nunca pasó desapercibida.
El delantero nació en la Ciudad de México y comenzó su camino profesional con Pumas UNAM, equipo donde llamó la atención por su capacidad para meter goles, logrando que se abriera las puertas en Europa en 1981, cuando llegó al Atlético de Madrid.

En España, Hugo Sánchez llegó a convertirse en uno de los delanteros más peligrosos de LaLiga donde ganó su primer Trofeo Pichichi como máximo goleador del torneo español, aunque lo mejor estaba por venir.

La etapa más brillante de su carrera llegó con el Real Madrid, donde entre 1985 y 1992 escribió páginas doradas. Hugo Sánchez marcó 208 goles, conquistó cinco títulos de liga consecutivos y ganó cinco Trofeos Pichichi. Además, levantó una Copa de la UEFA y consiguió la Bota de Oro europea, consolidándose como uno de los mejores delanteros del mundo.
Sus famosas chilenas después de cada gol se volvieron una imagen inolvidable para millones de aficionados. También fue figura de la histórica generación madridista conocida como “La Quinta del Buitre”, considerada una de las más exitosas en la historia del club merengue.

Con la Selección Mexicana Hugo Sánchez disputó tres Copas del Mundo: Argentina 1978, México 1986 y Estados Unidos 1994, convirtiéndose en uno de los máximos referentes del futbol nacional.

Pocos recuerdan que en 1995 también jugó con el FC Linz, donde incluso fue goleador del equipo y ayudó al ascenso a la máxima categoría en Austria.
Hugo Sánchez sigue siendo sinónimo de grandeza y para muchos continúa siendo el mejor futbolista mexicano de todos los tiempos.