El país norteamericano ha padecido en los últimos días una ola de frío provocada por el viento polar del Ártico que ha causado estragos en varias regiones del país, afectando a alrededor de 60 millones de personas.
Hasta el momento 21 víctimas han fallecido por las bajas temperaturas que registraron hasta -45 grados en el norte del país.
Más de 6 mil 400 vuelos han sido cancelados, así como el servicio de tren en la ciudad de Chicago, una de las zonas más afectadas.

Se abrieron más de 270 centros de abrigo en edificios federales, centros comunitarios y bibliotecas en donde se espera que más de 16 mil personas que no tienen hogar se alberguen.
Expertos indican que la ola gélida se dirige a la costa este, por lo que se esperan bajas temperaturas en Pennsylvania y Maine.
