El alcalde de Tlaquiltenango, Enrique Alonso Plascencia, ganó una nueva batalla legal al gobernador Graco Ramírez al librar la vinculación a proceso por los delitos de “despojo, abuso de autoridad e incumplimiento de funciones públicas” que pesaban en su contra por la decisión de expulsar al Mando Único y recuperar las instalaciones de Seguridad Pública Municipal.
Acompañado de unas 800 personas, además de los otros cinco acusados entre funcionarios y regidores de la actual administración municipal, el edil llegó a las 12 del mediodía a los juzgados de juicios orales ubicados en Jojutla, para sostener una audiencia de presentación de pruebas, misma que se extendió hasta por seis horas.
“¡Quedamos absueltos”, gritó Alonso Plascencia al salir de la ciudad judicial, hasta donde ayer se dieron cita cientos de habitantes de Tlaquiltenango quienes se oponen a que opere en su municipio el mando único por los abusos y violaciones que, aseguran, han cometido los agentes de ese modelo, en su contra.