La ciclosporiasis, una enfermedad intestinal causada por el parásito Cyclospora cayetanensis, ha cobrado relevancia en las últimas semanas debido al importante brote que afecta a Estados Unidos, donde miles de personas han enfermado y las autoridades sanitarias mantienen una investigación para identificar con precisión el origen de la contaminación.

Los expertos señalan que este tipo de brotes suele aumentar durante el verano debido a las altas temperaturas y al mayor consumo de alimentos frescos. A diferencia de otros padecimientos gastrointestinales, la infección no suele propagarse directamente de una persona a otra.

De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), la enfermedad se transmite principalmente al consumir frutas, verduras o agua contaminadas con materia fecal.

¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas generalmente aparecen entre dos y 14 días después de ingerir el parásito. Entre los más comunes se encuentran:
- Diarrea acuosa y frecuente.
- Dolor abdominal.
- Náuseas y vómito.
- Pérdida del apetito.
- Fatiga intensa.
- Gases e inflamación abdominal.
- Pérdida de peso.
- Fiebre baja en algunos casos.

¿Cómo prevenirla?
La mejor forma de prevenir la ciclosporiasis es mantener una correcta higiene alimentaria:
- Lavar y desinfectar frutas y verduras antes de consumirlas.
- Beber únicamente agua potable o purificada.
- Lavarse las manos antes de preparar alimentos y después de ir al baño.
- Evitar consumir alimentos de dudosa procedencia.
- Mantener limpias las superficies donde se preparan los alimentos.

Aunque la mayoría de los pacientes logra recuperarse completamente, las autoridades sanitarias recomiendan acudir al médico si la diarrea persiste durante varios días o existe deshidratación, especialmente en niños, adultos mayores y personas con el sistema inmunológico debilitado.
