Durante la mañana del 2 de diciembre, luego de la toma de protesta de Andrés Manuel López Obrador como Presidente de México, fueron removidas las vallas que rodeaban al Palacio Nacional en el Centro Histórico de la Ciudad de México.
Las estructuras de alrededor de un metro impedían el paso por el lugar y dificultaban la salida de la estación Zócalo del Metro capitalino. Otro de los cambios fue la liberación de la calle Moneda que se mantenía cerrada al estar a un costado de la sede.
Esta acción causó sorpresa a los transeúntes ya que las vallas permanecieron resguardando el recinto desde el sexenio de Felipe Calderón, después de 12 años fueron retiradas.
