Luego del polémico departamento adquirido en Miami por la presidenta nacional del PRD, Alejandra Barrales, regresó al Senado de la República para participar en las sesiones, a pesar de violar el artículo 111 que le impide ejercer ambas funciones.
Barrales argumentó que los artículos fueron reformados en el 2015 y que no se pueden aplicar normas de manera retroactiva en prejuicio de nadie.
Por lo anterior, el senador Raúl Morón le envió una carta para informarle que no puede ejercer de manera simultánea los cargos de senadora y presidenta del PRD.