El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dio a conocer que en breve serán rescatados los 65 cuerpos de los mineros que yacen enterrados luego de la explosión de la mina de carbón Pasta de Conchos, en Nueva Rosita, Coahuila, promesa que el mandatario hizo desde enero del año 2012 con sus familiares.

“Es un acto de justicia, un compromiso que hicimos desde hace algún tiempo… es una decisión con dimensión humanitaria y es también una decisión del estado mexicano, como presidente de la república he tomado esta decisión y tengo facultades, podemos hacerlo”.
Durante su conferencia matutina, señaló que a través de la Secretaría del Trabajo se contactó a los familiares de las víctimas, quienes manifestaron estar de acuerdo con dicho plan, por lo que facilitaron los dictámenes que tienen del caso para comenzar con las labores.

Señaló que no tiene contacto con Germán Larrea, quien había sido su subsidiaria Grupo México, detallando que se encuentra fuera del país y puntualizando que si ofrece su ayuda “bienvenido, si no ayuda, de todas maneras lo vamos a hacer”.