De acuerdo a las primeras investigaciones, el móvil del ataque a la familia que transitaba en la carretera de México-Puebla fue un robo, ya que tenía las características que los ladrones de hidrocarburo ocupan para robar el combustible, una pick up Ranger modelo 1993.
Las víctimas declararon que sus agresores eran jóvenes, inclusive podrían haber participado menores de edad. La muerte del bebé fue por un disparo al seguro de la puerta ocasionando que la ventana se rompiera y lo lesionara. Hay antecedentes que en la zona ya han robado ese tipo de vehículos, continuarán las investigaciones.