El caso del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, sigue dando de qué hablar luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum confirmara esta mañana que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) sí ordenó el congelamiento de sus cuentas, luego de señalamientos provenientes de autoridades de Estados Unidos.
Claudia Sheinbaum explicó esta mañana que no fue una decisión directa o personalizada, según explicó, el bloqueo se activó de forma automática como parte de los mecanismos de cooperación financiera entre ambos países.

Es decir, cuando hay alertas internacionales, como órdenes de aprehensión o investigaciones, los bancos reaccionan sin esperar instrucciones políticas.
La medida, insiste el gobierno, es preventiva. No se trata de una sentencia ni de una acusación formal contra Rubén Rocha Moya en México, sino de un candado financiero.
Por su parte, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) ya rastrea movimientos financieros relacionados no solo con Rubén Rocha Moya, sino también con su círculo cercano. Todo esto deriva del acuerdo 156/2026, que ordena a bancos suspender operaciones de personas señaladas.