Un cura de 84 años murió degollado durante la toma de rehenes en una iglesia en el noroeste de Francia, menos de dos semanas después del atentado en Niza.
Cinco personas se encontraban en una iglesia de Saint-Etinne-du-Rouvray, a 125 kilómetros de París, cuando dos atacantes entraron y gritaron “Alahu akbar” (“Dios es más grande”) durante su ataque antes de ser abatidos por disparos de la policía.
Fuentes cercanas informaron que el cura fue degollado durante la toma de rehenes. La sección antiterrorista de la Fiscalía de París asumió la investigación de lo sucedido.