Miles y miles de venezolanos reportaron haberse quedado sin agua en el que ha sido el mayor desabastecimiento del vital líquido derivado de los apagones masivos que comenzaron a inicios de marzo y obligaron al gobierno de Nicolás Maduro a racionar la electricidad y reducir la jornada laboral en el país.
Al respecto, el presidente pidió al pueblo mantener la calma mientras se estabiliza el suministro eléctrico y el agua, luego de presentarse múltiples protestas en varias partes del país. Las escuelas permanecen suspendidas desde el 26 de marzo y las jornadas laborales se recortaron hasta las 14:00 horas debido a la escasez de autobuses.
Respecto al internet y teléfonos fijos, el servicio es intermitente desde el 25 de marzo en varias regiones del país.