Roberto Beristain, de 43 años, fue deportado la noche del martes en la frontera entre El Paso, Texas y Ciudad Juárez, Chihuahua. Él había llegado a Estados Unidos hace casi 20 años, y aunque ya había arreglado algunos documentos, una deportación “voluntaria” ocurrida en el año 2000 le vino a provocar problemas cuando hace poco quizo renovar uno de sus documentos, siendo detenido por ese mal asesoramiento de una abogada 17 años antes.
“De haber sabido que lo sucedido en el año 2000 me traería problemas ahora, no habría hecho caso a la abogada que me asesoró. Lamento mucho haber votado por Trump. Mi esposa también lo hizo”, dijo Beristain.