El astrofísico mexicano José Eduardo Méndez Delgado, investigador del Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), fue distinguido con el Premio Internacional de Investigación Princesa de Girona 2026, uno de los reconocimientos más importantes para jóvenes científicos de Iberoamérica.
El galardón le fue entregado en Barcelona por los reyes de España, Felipe VI y Letizia, en una ceremonia que reunió a investigadores y emprendedores destacados de diversos países.
Con apenas 31 años, Méndez Delgado ha desarrollado investigaciones que han contribuido a comprender el origen y la evolución de las galaxias, así como la formación de los elementos químicos presentes en las nebulosas.

Su trabajo fue reconocido por el impacto internacional de sus aportaciones y por abrir nuevas líneas de investigación en el campo de la astrofísica.
Uno de sus logros más relevantes fue resolver la llamada “discrepancia de abundancias”, un problema que durante más de 80 años desafió a la comunidad científica al generar resultados distintos sobre la composición química de las nebulosas, dependiendo del método de observación empleado.
La solución propuesta por el investigador mexicano fue publicada en la revista científica Nature en 2023 y es considerada un avance significativo para el estudio del universo.
Tras recibir el reconocimiento, el científico destacó que su formación fue posible gracias a la educación pública en México y al respaldo de la UNAM.
Señaló que la universidad continúa generando conocimiento de frontera y participando en proyectos científicos de alcance internacional, lo que permite que jóvenes investigadores mexicanos contribuyan a resolver algunos de los mayores desafíos de la ciencia contemporánea.

El Premio Internacional de Investigación Princesa de Girona reconoce a jóvenes con trayectoria sobresaliente y capacidad para generar un impacto positivo en la sociedad a través de la investigación, la innovación y el desarrollo del conocimiento.
El reconocimiento obtenido por Méndez Delgado coloca nuevamente a la ciencia mexicana en el escenario internacional y resalta el papel de la UNAM como una de las principales instituciones de investigación de América Latina.