Luego de que el tifón Mangkhut golpeara a Filipinas, se provocó un deslave en una mina de la isla de Luzón, registrando al menos 65 muertes, según informes de los servicios de rescate.
Dicho deslave enterró por completo un refugio de emergencia usado por los mineros y sus familias. Rescatistas lograron encontrar 11 cuerpos entre los escombros, teniendo un pronóstico de al menos 40 personas desaparecidas.