Luego de las celebraciones de Navidad y Año Nuevo, llega la deliciosa rosca de Reyes y comer un pedazo no tiene por qué ser una mala idea para todos esos que prometieron que entrando el año, se iban a poner en forma.
Un estudio publicado en Journal of Consumer Psychology, informó que comer de vez en cuando un “capricho” culinario, ayuda a equilibrar cualquier dieta, si claramente se sigue un régimen alimenticio lo más balanceado posible.
Si no resistes y decides comer una rebanada, te sugerimos que sea acompañada de café o té, no de leche o chocolate. Si lo deseas, al café le puedes agregar un chorro pequeño de leche descremada light y tratar en la medida de lo posible agregar azúcar, recuerda que la rosca por sí sola ya es dulce, así que no te excedas y ¡felices fiestas!.