Un grupo de productores de carne del municipio de Cuernavaca, dieron como ultimátum hasta el martes 13 de la próxima semana para que el Ayuntamiento capitalino cumpla con las observaciones de las autoridades sanitarias y el rastro municipal sea reabierto.
Asimismo, en las instalaciones amagaron con realizar ahí mismo, el sacrificio de tres porcinos y un bovino, pero a unos minutos de llegar a la hora programada para la matanza, funcionarios del Ayuntamiento aparecieron.
Rafael Cepeda, líder de los inconformes aseguró que cada día se pierden 200 mil pesos por la suspensión del sacrificio, lo que está afectando a alrededor de 500 familias.